martes, 3 de noviembre de 2009

Vivir en el Abismo

La búsqueda de un sentido a la vida pasa por nuestras mentes el número de ocasiones directamente proporcional a nuestro sentido de razonamiento, ese sentido y ese razonamiento nos lleva inevitablemente a razonar e imaginar la muerte desde el punto de vista de la vida.
Para el ser humano la muerte es un suceso tan inevitable como lleno de mística, cada cultura trata de comprenderla de abundantes, diversas, extrañas y cuestionables maneras, cada individuo la digiere de diferentes e inusitadas formas.
El suicida solo la desea como a la eterna amante,
El desahuciado le espera en una tensa resignación,
El loco se vuelve su amigo,
La fe la moldea a placer como una frontera divina,
El medico gana mil batallas pero pierde la guerra,
El asesino satisface sus sedientos deseos por ella,
El poeta la idealiza en el fango de sus perversiones,
El sepulturero, su peón más fiel,
La tumba el abrigo de recuerdos
El fantasma diside del protocolo voraz.
Las capacidades vitales del cuerpo niegan su desarrollo y función, los órganos entran en un estado de quietud absoluta, seguida de un estado de putrefacción inadmisible.
La muerte nos da su frió abrazo en algún desperdigado momento.
¿Morir… vivir en el abismo? Que más da…

D. Luna

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